Responde, apunta y ordena solo. Las reglas corren dentro del sistema: el precio sale de tu carta y no se inventa nada.
Responde a cualquier hora —incluido el viernes a tope y de madrugada— respetando el horario de apertura que tú configuras.
El cliente pregunta «¿hay opción vegetariana?» o «¿cuál es la más barata?» y el agente encuentra el plato correcto, con el precio real de tu carta.
Delivery o recogida: artículos, observaciones, dirección, forma de pago y cambio. Devuelve el número de pedido y el total calculado.
Registra fecha, hora y número de personas para que tu equipo confirme, sin ocupar el teléfono del salón.
El cliente cancela solo antes de que empiece la preparación. Después, el agente llama a una persona: nunca cancela un plato que ya está en la plancha.
Transcribe las notas de voz y las trata como texto. Y recuerda la dirección y el pedido de siempre del cliente de una conversación a otra.
Un número dedicado conectado por código QR, igual que WhatsApp Web. Sin instalar nada.
Nombre, tono de voz, horario de apertura y formas de pago aceptadas.
Una hoja de cálculo con nombre, precio y descripción: se importa en bloque y queda lista para la búsqueda.
A partir de ahí, cada mensaje se responde al instante. Tú solo entras cuando él te llama.